Las emociones y la salud

Os dejo este post para reflexionar…

Ya es conocida la relación entre las emociones positivas y la salud.

Otro estudio ha querido comprobar el impacto de las emociones en la salud, en lugares donde las personas carecen de factores considerados críticos para el bienestar.

En contra de lo que se pudiera esperar,  en los lugares donde las personas se enfrentan a hambrunas, falta de vivienda y de seguridad, hay una conexión más fuerte entre las emociones positivas y una mejor salud.

Se muestra una correlación negativa de estas variables a menor PIB más emociones positivas y una salud más fuerte.

Esto hace que nos cuestionemos la importancia de los factores considerados críticos para nuestro bienestar y nuestra salud.

Es decir, no somos más felices ni estamos más sanos, por tener una vivienda, alimentos suficientes, ni por supuesto por tener otros factores menos críticos, un coche, un determinado trabajo o incluso más dinero.

Psicóloga Carmen Martín / Tel.: 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

Algunas consecuencias de la ansiedad social

Peor rendimiento laboral/académico, si este exige la implicación en situaciones sociales o/y actuaciones en público.

Menos amigos.

Mayor consumo de sustancias como el alcohol o ansioliticos.

En general una menor calidad de vida.

Fuente: katzelnick y cols., 2001; Safren y cols., 1997

¿Qué es una fobia?

Una fobia es un miedo irracional y extremo a una situación, objeto, lugar o animal. La persona que lo sufre hace lo posible por evitar ese peligro y si se enfrenta a él siente una angustia enorme, de  forma que cambiará su vida para evitar el objeto de su miedo.

Acoso escolar o bullying

bullying

Hoy quería hablaros del acoso escolar o bullying, con motivo del abordaje que se hace de esta situación en algunos centros escolares. Y explicar porque considero fundamental tomar medidas preventivas y de actuación en los centros escolares.

El acoso escolar se puede definir como cualquier forma de maltrato verbal, psicológico y/o físico que se produce de forma reiterada a lo largo del tiempo a un niño por parte de otro u otros. En este sentido para que se dé una situación de acoso se requieren conductas de hostigamiento (insultos, motes, hablar mal de uno, amenazar, provocar miedo, quitar objetos, obligar a hacer cosas contra su voluntad, robar, romperle cosas, palizas, lesiones con diferentes objetos, agresiones en forma de patadas, “collejas”, impedir la participación con el resto del grupo e incluso coaccionar a otros para que no interactúen con la víctima), que estas sean reiteradas, (por parte del niño acosado no se ven como algo ocasional, si no como una repetición interminable), y esta reiteración implica que los comportamientos tengan una duración en el tiempo, que puede ir desde meses hasta incluso años.

Esta situación puede provocar en el niño acosado importantes daños en su salud, algunas de las consecuencias son disminución de la autoestima, disminución del rendimiento escolar por dificultades en la atención y la concentración, problemas de ansiedad y depresión…

Por un lado quisiera destacar que, dada su definición no es necesario que se hayan producido daños en el niño acosado para que se verifique una situación de acoso, ya que esta requiere únicamente un tipo de conductas, una repetición y una duración en el tiempo. Muchos padres, llevan a su hijo al psicólogo para verificar la situación de acoso por la confirmación del daño. Pero como hemos visto en la definición, no es necesario un daño en el niño.

Sin lugar a duda, no cabe tolerancia frente este tipo de comportamientos de violencia. Sin embargo, no es raro que ante un posible caso de acoso escolar, la comunidad educativa responda diciendo que, el problema es del niño, por sus rasgos, características psicológicas o de personalidad, (aludiendo por ejemplo, que es un niño tímido, con déficits de habilidades sociales), o incluso por estilo de educación de los padres. Trasladando la responsabilidad de esta situación al niño acosado y su familia, transmitiendo al niño el mensaje de que él tiene la culpa de lo que le está pasando, que si no fuera tímido, se defendiera, no le habría pasado esto. O en otros casos no darle importancia aludiendo a que «son cosas de niños».

Esta forma de actuar por parte de los centros escolares, no sólo no soluciona el problema, sino que lo agrava, trasladando la responsabilidad de la situación al niño y a su familia, señalándolos y dejando impunes los comportamientos intolerables. Dejando claro no solo a él, sino a los testigos y al agresor, que la única ley es la del más fuerte.

Para garantizar una buena recuperación del niño acosado y solucionar el problema, se debe garantizar un entorno educativo libre de violencia e intimidación. Sería más adecuado, disponer de un programa preventivo, evaluar y verificar si se están produciendo este tipo de comportamientos en el centro y establecer medidas para las conductas de hostigamiento y medidas de protección inmediatas para el niño o niños que sufren acoso, teniendo en cuenta que las medidas de protección no han de aislar, ni señalar al niño acosado.

Ansiedad social y timidez

La ansiedad social es un miedo extremo e irracional a una o varias situaciones sociales, en la que la persona se ve expuesto a una posible evaluación por parte de los demás. Quien lo sufre, al enfrentarse a estas situaciones, siente una intensa ansiedad y las evita, ya que de esta forma disminuye el malestar. Pero el mantener la ansiedad al margen tiene un gran coste, interfiere en la vida cotidiana (relaciones sociales, laborales, académicas) de la persona llegando a ser incapacitante e intolerable. La fobia social va un paso más allá de la timidez, ya que en la persona tímida, la ansiedad no es tan alta y no afecta a grandes áreas de la vida. Si te ves reflejado en esta descripción, lo mejor es consultar con un profesional, que pueda hacer una evaluación adecuada.

Un regalo cada día dentro de mí cajita

Cada tenemos algún o algunos reproches para nuestra pareja o hijos, lo cierto es que hacen cosas que no nos gustan, e incluso nos molestan, y tenemos la gran capacidad de recordarlo durante bastante tiempo. Durante este tiempo que dedicamos a pensar en cómo y que ha hecho, me hizo daño, o no me tuvo en cuenta…, nos sentimos tristes, furiosos.

Para dejar de un lado estas emociones desagradables os propongo un juego para hacer con la pareja, con tus hijos, o con la familia, que hará que dediquemos también un tiempo a disfrutar de emociones agradables como la alegría, la satisfacción.

Se trata de coger una cajita de regalo, cada uno tendrá su propia cajita, que han de ir llenando los demás.

Lo vamos a llenar de mensajes de agradecimiento y cosas que nos hagan sentir felices, alegres…

Instrucciones:

1º Durante el día estar muy atentos y anotar aquellas cosas que ha hecho o dicho esa persona que me han gustado, que me han hecho sentir bien.

2º Escribir en papelitos aquellas cosas que me gustaron y meterlas en la cajita de regalo de la persona que las hizo o las dijo.

Os aseguro que es genial, después de un largo día, abrir tu cajita de regalo y encontrar cosas como «Me gusta tu sonrisa por las mañanas», «Me encanto tu beso de despedida» o «Gracias por escucharme»

Probadlo y me contáis.

Un amigo me preguntó…

¿La gente consulta al psicólogo por tonterías o realmente les pasa algo importante?

Cuando una persona acude al psicólogo, es por algo importante, sin duda.

Porque, la importancia del motivo de consulta, viene dada por la intensidad del malestar o sufrimiento psicológico que padece la persona o las personas de su entorno, y como esto interfiriendo en su vida cotidiana.

Los psicólogos no juzgamos lo que es importante o no, ni lo que está bien o mal, esto no es objeto, ni objetivo en nuestro trabajo.

Tratáte con cariño y respeto, porque la persona con la que más tiempo pasaras en la vida, eres tú mismo

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Frecuentemente descuidamos la forma en que nos hablamos a nosotros mismos.

Basta con fijarse en esa vocecita interior, que nos repite las críticas que nos hicieron en el pasado, nos ataca, nos juzga duramente,  y que aparece cuando cometemos un error para recordarnos que es lo que tenemos que hacer y que nos recuerda que hicimos mal. Sería bueno observar que nos dice y como nos habla esa voz. Si lo hacemos, nos daremos cuenta de cómo nos hablamos, y si pensamos por un momento, seguramente no hablaríamos a un buen amigo en la misma forma que nos hablamos a nosotros. Sería recomendable que esa voz nos hablara con el mismo respeto, consideración y aceptación con la que nosotros hablamos a un buen amigo. Al fin y al cabo, la persona con la que más tiempo pasarás en tu vida, eres tú mismo.

Al despertar…

 

En el último post te comente una rutina para hacer antes de dormir. Hoy quiero contarte otra rutina para realizar al despertar.

Toma cinco minutos.

Primero decide cómo te quieres sentir hoy.

A continuación mírate al espejo e intenta expresar en tu cara y todo tu cuerpo esa emoción que quieres sentir y cuando la tengas en el espejo, mantén la imagen durante un par de minutos, mientras percibes cómo te sientes.

Ya estás listo/a.

Yo lo tengo claro. Hoy elijo FELIZ

¡¡¡Buenos Días!!!

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Antes de dormir…

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El ritmo de vida que llevamos, el trabajo, los hijos… y la gran cantidad de actividades que realizamos día a día, no permite que nos detengamos a disfrutar las cosas agradables que suceden.
Para que no pasen de largo, toma unos minutos antes de dormir, cierra los ojos y repasa mentalmente el día, buscando las cosas, situaciones, lugares, personas, alimentos… que te resultaron agradables. No tienen que ser grandes acontecimientos, puede ser que te resultará agradable ver el sol, sentir el viento frío en tu cara, recibir un beso, el olor a café, el café caliente cuando hace frío, oler tu perfume favorito, conocer a alguien, caminar, besar, hacer un buen trabajo, recordar viejos tiempos…
Empieza a buscar esas sensaciones agradables. Recuerda, visualiza, saborea, siente…
Suena el despertador…, la ducha…, el desayuno, saborea de nuevo el café, busca lo que fue agradable y disfrútalo ahora, sin prisas…, las 10, las 11, las 12…, la comida…, por la tarde… las 5, las 6…, la cena…
Buenas noches.

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