Ni positivas, ni negativas. Tus emociones no son tus enemigos

El hecho de que se estén etiquetando las emociones como negativas/positivas, está teniendo en mi experiencia más perjuicios que beneficios. La tristeza, el enfado y la ansiedad en intensidades y frecuencias moderadas cumplen una función esencial para conseguir cambios, para nuestra la evolución y nuestra adaptación a nuestro entorno.
Se está haciendo ver de forma explícita que estas emociones “negativas” son «malas». Por ejemplo la tristeza es etiquetada como una emoción negativa, algo malo, que hay que evitar a toda costa. Esto hace que se vea patológico lo que no lo es, así se inhiben las emociones, de forma que no se permite su función esto a medio y largo plazo, conlleva a alteraciones importantes, y algo que era una respuesta funcional y natural de nuestro organismo se convierte en un trastorno que genera un intenso sufrimiento y que llega a afectar a las personas en áreas significativas de su vida.
Sin positivismo, ni negativismo, las cosas no son blancas o negras, buenas o malas, afortunadamente en realidad existe un amplio espectro en la percepción de los colores, así como también en la percepción las cosas que van sucediendo.
Si tienes una experiencia de sufrimiento, deja de ver tus emociones como positivas o negativas, como buenas o malas, o como tu amigo o enemigo. Acude a un profesional y aprende a sacar lo mejor de ellas.

Psicóloga Carmen Martín / Tel.: 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

4 características de baja autoestima en la pareja.

Cuatro características de personas con inadecuada autoestima, con su pareja.

  1. Tienden a desvalorizar a su pareja, argumentando de forma explícita y recurrente la poca valía de su pareja, con frecuencia le dice a su pareja, que se miré y que si no se da cuenta de que es peor, que él/ella es mejor, y que se tiene que dar cuenta, generalmente se apegan a un aspecto concreto, por ejemplo el físico, expresando además lo poco valioso que es el otro por no tener esa característica, así a corto plazo, y de forma sesgada, por el efecto de la comparación, como evidencia de la escasa valía que se tiene de sí mismo, no queda mal cuando el otro esta “peor”. Esta estrategia además de ineficaz es también dañina a medio y largo plazo, para sí mismo, la pareja y la relación. Estas personas sienten como una necesidad expresar esto a su pareja de forma diaria. Ya que es la única estrategia que tienen para percibir algo de valía en sí mismos.
  2. Requiere pruebas constantes de su pareja, para sentirse valioso. Insaciables demandando que el otro haga o diga cosas que manifiesten la valía del demandante, y cada vez se necesitan más y más pruebas. Este comportamiento es una intensa fuente de estrés para la pareja.
  3. Comportamientos sumisos por excesiva dependencia.
  4. Se muestran muy celosos, no solo por un miedo intenso a que su pareja les engañe, también por el tiempo que comparte su pareja con otras personas, amigos, familiares.

Cualquiera de las manifestaciones de una inadecuada autoestima en un componente de la pareja, provoca un importante deterioro de la relación que contribuirá a aumentar el sufrimiento de ambos.

Estas son algunas de las características, ten en cuenta que con esto no puede determinar un problema y ni sus soluciones. Por tanto sí albergas dudas, lo mejor será obtener una valoración profesional con respuestas y soluciones a su medida.

Psicóloga Carmen Martín / 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

¿Las parejas duraderas son las parejas felices?

Se asume que el hecho de que una pareja se mantenga unida en el tiempo por muchos años, es indicativo de felicidad. Sin embargo hay características en las relaciones de pareja que las hace duraderas en el tiempo, ejemplos de estas características pueden ser el nivel socioeconómico en pareja, que no es igual si se esta sin ella, el concepto unidad familiar, los hijos, la percepción de hogar. Sin duda, una relación de pareja es un “buen negocio” que genera múltiples beneficios. Pero estas características no indican que sus componentes sean felices y se sientan satisfechos con su relación y con su pareja. De hecho una pareja puede durar toda la vida solo con estas características, aunque la experiencia de insatisfacción e infelicidad este presente cada día. El hecho de que una relación cuente con estas características hasta cierto punto, no es perjudicial. Si bien es beneficioso que nuestra relación tenga alguna de estas características, es importante el disfrutar, disfrutar con nuestra relación, y con la persona que nos acompaña, porque este es un ingrediente fundamental para la satisfacción de cada uno de los componentes. Usualmente, en lo cotidiano, y con las responsabilidades, se dejan o se pierden aquellas características que te hacen disfrutar, pasando de percibir a la pareja como fuente de malestar, demandas insatisfechas, obligaciones incumplidas y conflictos.

Un coctel con dosis adecuadas de cada una de estas características mencionadas, facilitará no solo una relación más duradera, sino más satisfactoria y feliz para ambos.

En la terapia de pareja se aprende entre otras muchas cosas a disfrutar y a alimentar juntos ese disfrute mutuo que incrementará la satisfacción, el bienestar y la felicidad. Si percibes tu relación más como una fuente de malestar, que como una fuente de disfrute, ten en cuenta que el paso del tiempo, por sí solo, sin los cambios adecuados, no resuelve insatisfacciones, ni hace que nos demos cuenta de lo que tenemos, más comunmente conlleva a su deterioro, y observa la opción de hacer de tu relación una fuente de disfrute para ambos.

Consigue una relación duradera y feliz.

Psicóloga Carmen Martín / 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

La autoestima y tus valiosas características

Muchas personas piensan que si tuvieran determinadas características, tendrían una mayor autoestima. Pero lo cierto es que el problema con la autoestima no esta en que hagan falta determinadas cosas para tenerla, porque cada persona cuenta con características propias valiosísimas para sí mismos, y el problema suele estar en la dificultad para percibirlas y ser conscientes de ellas, aunque las dificultades para conseguirlo sean de diversa índole y diferentes en cada persona.

La autoestima no es más que el valor que nos damos a nosotros mismos. Es una de mis especialidades, objeto y objetivo de mi trabajo diario. Y sí, cada persona cuenta con valiosas características para sí mism@; y sí tú también.

Sé que esta afirmación es contraria a la opinión de muchas personas, que piensan que solo unos pocos afortunados las poseen. Puedes creerlo o no, eso no es relevante para mí, lo cierto es que todas y cada una de las personas con las que  he trabajado ponen de manifiesto y demuestran, de forma sistemática, valiosísimas características para sí mismos, y aunque pudiera parecer imposible, cada persona una y otra vez vuelve a hacerlo.

Es muy posible que lo que estas observando/percibiendo de ti mismo sea solo una sombra distorsionada de lo que realmente eres.

Atrévete a descubrirte, ganarás seguridad, disminuirá tu vergüenza, mejoraran tus relaciones. Además las cosas valiosas se disfrutan más cuando se comparten 😉 .

Psicóloga Carmen Martín / 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

Aunque se lo he dicho muchas veces mi pareja no cambia

Si te identificas con esta frase, quizá querrás saber porque. En este post voy a intentar explicarte alguno de los motivos y darte algunas recomendaciones.

Imagen: Stuart Milles/freedigitalphotos.net

Hay varios motivos de porque esto no funciona, y el principal es que la comunicación no es una herramienta de cambio. Utilizar la comunicación y solo la comunicación para conseguir un cambio es como querer abrir una lata de conservas con un disco de algodón. Una adecuada comunicación facilitará el cambio, pero no lo producirá per se.

Otro motivo es  confundir el Amor, basando mi petición en  la extendida falacia de que mi pareja, si me quiere, hará lo que le diga, y ha de ser suficiente con que lo diga. De hecho si tu pareja hace lo que tú dices de forma sistemática, en contra de sus deseos, opiniones, o creencias es muy probable que su respuesta este más basada en el miedo que en el Amor y que se estén acumulando en la relación dosis de frustración y desagrado que poco a poco ira desgastándola.

El siguiente motivo, lo escribí en un párrafo anterior, “una adecuada comunicación”, y cuando digo adecuada, quiero decir efectiva y eficaz. Aprender a comunicarnos de forma efectiva, eficaz y no dañina, es en mi opinión una asignatura pendiente en nuestra educación primaria.

En fin, esto es bastante más complejo de lo que queda sintetizado en un post, pero no quiero terminar sin dejarte alguna recomendación. Así que, aquí las tienes;

  1. Cuando vayas a decir algo a tu pareja, eso es comunicación y el principal objetivo de la misma es que llegue un mensaje. ¿Qué quieres trasmitir?
  2. Expresa tu mensaje como una petición o un deseo (eso es lo que realmente es) no como una obligación para tu pareja. No suele agradar hacer las cosas por obligación y muy probablemente a tu pareja tampoco.
  3. Busca el mejor momento, di lo que sientes, y lo que quieres, de forma tranquila y exprésalo en primera persona.
  4. Si quieres un cambio en tu pareja, ten en cuenta que primero requiere un cambio en ti mism@.
  5. Si tú quieres el cambio, tendrás que estar dispuesto a hacer un esfuerzo, porque si tú, que quieres el cambio, no estás dispuesto a hacer un esfuerzo, porque lo va a hacer otro.
  6. Aprende y prueba otras estrategias. Ya tienes comprobado que esta no funciona.

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¿Qué tipo de persona eres?

Hay personas que se preguntan cómo son vistas por los demás. Si tú eres una de ellas, este post te ayudará a encontrar la respuesta y a que otros te vean como quieres y como eres.

Cuando se describe a una persona, se dice; es una buena persona, es muy educad@, es un egoísta, es trabajador, buen amig@, un estupendo hijo.. y esto son conclusiones basadas en los comportamientos que las personas exhiben. Vaya, que cuando se dice es por algo, y ese algo son nuestros comportamientos. Si, nuestros comportamientos nos definen. 

Entonces; ¿Que tipo de persona eres? ¿Y es esa persona la que quieres ser?

¿Qué sueles hacer cuando consideras que alguien no te trato o no actuó como debería?

Si tu respuesta habitual es devolver el daño repitiendo su comportamiento o hacer algo que a tu juicio es peor. Seguramente no estás siendo consciente de lo perjudicial de este patrón. Porque, entre otras cosas, cuando eliges este patrón de respuesta, sin darte cuenta, vas comportándote como una persona, que a tu juicio, hace las peores cosas. Vas cogiendo lo peor que encuentras en cada persona y lo haces tuyo. Y es esa clase de persona la que muestras, en la que te conviertes. ¿Es esa la persona que realmente eres? ¿La que quieres ser?

El ser de una determinada forma es una elección, una decisión que solo depende de ti mism@. Porque tus comportamientos te definen a ti y solo a ti, y tú y solo tú puedes decidir cómo te comportas.

Ahora responde ¿Qué clase de persona eres? ¿Qué clase de persona quieres ser?

Elige, decide y actúa.

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¿Es amor?

Amor no es posesión, no es propiedad, no son celos, no es pareja, no es tener que compartir tu vida, no es que el otro cumpla tus expectativas, ni tu las suyas, no es ira, no es ansiedad, no es miedo, no es preocupación, no es control.

Y noooo, no duele. Si duele, no es amor, es otra cosa.

El Amor es felicidad, es satisfacción, es tranquilidad, es seguridad, es racional, se construye día a día, es dar y recibir.

Y el amor empieza  primero por amarse a uno mismo.

¿Sientes Amor, o es otra cosa?

Psicóloga Carmen Martín / 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

El muro y el miedo

Cada miedo es como un muro que nos ponemos delante, y nuestra cabeza nos dice lo peligroso que es este muro y que es mucho más peligroso lo que encontrarás al otro lado. Las dudas y solo pensar acercarte al peligro te generan una intensa ansiedad. A medida que pasa el tiempo creemos que es más seguro mantenerse a este lado y evitar cualquier riesgo. Eres conocedor de que hay personas al otro lado y sabes que disfrutan de lo que hay allí. Pero te convences de que no será igual para ti. El muro de hace más y más grande y lo del otro lado más y más peligroso. A veces levantamos tantos muros a nuestro alrededor, que estamos emparedados, casi sin poder movernos, y jamás del todo seguros.

Prepárate, concentra toda tu energía y rompe, salta, atraviesa tus muros porque lo mejor está al otro lado. Pero esto solo lo saben los que lo han atravesado.

Decídete a descubrir lo que hay al otro lado del miedo. Yo te ayudo a prepararte y te acompaño.

¿Atravesamos muros?

Psicóloga Carmen Martín / 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

Confesiones de una psicóloga. Primera.

Se me ocurrió haceros cómplices de algunas confesiones. Y será la primera de muchas si os gusta leerlas, y si no, pues será la única.

Primera

Dicen por ahí, que hay gente que tiene mucha «psicología». Si las personas supieran mínimamente en qué consiste mi trabajo, el trabajo en la práctica de la ciencia de la psique, sabrían también que no se puede “tener psicología”. Que para ayudar a otros en este área, no solo se requieren buenas intenciones y empatía. Prestar un buen servicio profesional de este calibre, requiere mucho, pero que mucho más.

Quien cree que es fácil, desde luego sabe muy poquito de esto. Ains! Con lo complicado que es este trabajo, por lo complejo de la interacción de cada uno de los factores, por los muchos ratos emocionalmente intensos, porque se comparten más lágrimas y angustias, que risas y alegrías, porque la confidencialidad a veces no te permite dar  respuestas. Por aquellos imprevistos que ponen el revés por el derecho, o el derecho del revés, que te hacen reordenar y cambiar… Por lo que se pospone, por lo que se adelanta, por lo que vives, lo que experimentas… en estos momentos complicados en los que más me doy cuenta de cuanto amo este trabajo.

Que no quepa duda tampoco que, es de lo más gratificante y satisfactorio. Este es un trabajo que te pone a prueba cada día, cada hora, pruebas que permiten superarte y que convierten cada dificultad pasada en un reto superado. Que además o lo haces con pasión o será difícil mantenerse al pie de cañón.

Fin de la primera. Ya me diréis.

Psicóloga Carmen Martín / Tel. 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

Usa el principio de causalidad para superar tus problemas cotidianos

El principio de causalidad, establece relaciones entre sucesos, relaciones de causa-efecto entre diferentes sucesos, que se suceden en el tiempo. Es decir un suceso A precede a B, y siempre que se da A sucede B. En estas condiciones se establece que el suceso A es causa de B.

Este principio ha sido estudiado desde la antigüedad, es un principio clásico de la filosofía, de la física y de la mecánica clásica. Aristóteles, Newton, Laplace… son algunos de los que ya han hecho sus aportaciones a este principio. Es fundamental para la investigación científica y gracias a ella se conocen por ejemplo curas para enfermedades.

Además satisfacer la “necesidad” del ser humano de predecir el futuro y manipular el futuro, tan presente en la antigüedad como en la actualidad.

Cada aportación sobre esta ley es más que interesante y teniendo en cuenta la del premio Nobel de física Heisenberg sobre la Relación de indeterminación o Principio de incertidumbre. Nos alejamos del determinismo causal de Laplace, para observar esta ley en términos probabilísticos.

Sobre todo en situaciones complejas, tales como las que se suceden en la vida cotidiana, con varios agentes participando en los efectos, múltiples causas en interacción, y más si añadimos a esto, que en nuestra vida cotidiana, no observamos un control de variables tal como se establece en la investigación científica. Será bastante complicado establecer una relación de causa-efecto determinista.

Lo cierto es, que aunque se en términos probabilísticos es una ley que funciona, y en lo que se refiere a la psicología y la vida cotidiana también.

Lo que pensamos, decimos y hacemos, son causas de lo que experimentamos. Es decir si un suceso o comportamiento de otro te desagrada o provoca malestar, y este se repite, observa como también se repite como respondes a este suceso. Si eres participe del suceso, y lo eres en la medida en que estas experimentando malestar, participas en la causas.

Si quieres un cambio en los efectos, sea lo que sea que hagas, hazlo diferente. Pon a prueba este principio y experimenta nuevos resultados.

¿Te atreves?

By Graphics Mouse/freedigitalphotos.net

Psicóloga Carmen Martín / Tel. 916334774 / info@psicologa-carmenmartin.es

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