1 recomendación y 2 ejercicios de autocuidado para profesionales sanitarios en primera línea de atención al COVID-19


La rápida y exponencial propagación del COVID -19 esta produciendo una importante congestión y colapso de la atención sanitaria en España, en consecuencia, nuestros médicos y el resto de profesionales sanitarios en primera línea están sufriendo cambios en sus condiciones de trabajo, que a pesar del esfuerzo y las horas extraordinarias que dedican, no consiguen resolver del todo, y les esta llevando a estar y sentirse desbordados.

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No olvidemos, que nuestros médicos son humanos, y como humanos responden. Cuando nuestro organismo se encuentra en una situación en la que se elevan de forma significativa las demandas del entorno, pone en marcha una respuesta de activación para resolver la demanda. Esto es una respuesta que llamamos estrés, y que es muy eficaz para enfrentar situaciones de aumento de demanda de nuestros recursos que consigue responder de la forma más optima resolviendo la demanda. Pero, cuando esta situación de sobre demanda es mantenida en el tiempo, hace que esa respuesta de activación se mantenga también. Las consecuencias del mantenimiento de un estado de alerta/estrés tiene consecuencias; una es la perdida de eficacia en la respuesta a la demanda, y lo peor, que a medio y largo plazo puede producir un colapso en el organismo que puede ser manifestado con síntomas físicos y/o psicológicos, que deriven en trastornos psicológicos que limiten a la persona y en último término llevarán de una forma u otra a la paralización de la respuesta de activación para la supervivencia de este organismo. Y esto es una de las cosas que les están ocurriendo a nuestros médicos. Nuestros médicos quieren salvar vidas, y las demandas para salvar vidas a las que se enfrentan en la situación actual son superiores a sus recursos, y se ven limitados en sus respuestas, pero siguen haciendo esfuerzos para conseguirlo, y siguen con esa activación intentando dar respuesta a las elevadas demandas, lo que les esta llevando a mantener el estrés en el tiempo, y en algunos casos empiezan a experimentar síntomas físicos y/o psicológicos en consecuencia.

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Pretendo dar una pauta y dos ejercicios, y quizá, como profesional sanitario inmerso en esta situación vayas a observar que las recomendaciones que voy a dar a continuación, no las puedes aplicar en la situación actual, pero tienes la capacidad de encontrar la forma. Porque es mejor que atiendas a 50 pacientes con un adecuado rendimiento, que, que atiendas a 1000 pacientes con un estrés elevado y observando disminuida tu eficacia y rendimiento (por ejemplo: Por dificultades en la atención y concentración), y por supuesto es, mucho mejor que no atender a ninguno porque has llegado al punto de colapso. “Cuídate para cuidar, y seguir dando lo máximo”.

La recomendación es mantener tus rutinas de alimentación, de sueño y descansa.

Y los dos siguientes ejercicios tienen el objetivo para facilitar que el descanso, aunque sea poco, sea reparador, y disminuir la probabilidad de colapso.

  1. Descansa el cuerpo. Cuando nuestro organismo esta mucho tiempo de forma mantenida activado, le cuesta parar y esto dificulta que disfrutemos de un descanso reparador. Puede que, en periodos de descanso, por ejemplo, en casa tumbad@, observas una elevada activación fisiológica (ya sabes, el corazón late fuerte y rápido, sensación de ahogo, temblor de manos…), permitela, obsérvala, y espera, va a parar, ayuda a reducirla haciendo tu respiración profunda (llevando el aire al abdomen) y lenta (manteniendo unos segundos el aire tras inspirar, y unos segundos tras expirar con pulmones vacíos), mejor cuanto más profunda y más lenta. Aunque no percibas esta activación, realiza esta respiración en tus momentos de descanso. También puedes hacerlo en medio de tu jornada durante unos minutos, cuando te veas desbordado y que te parece que no puedes ya más.
  2. Descansa la mente. Periodos para desconectar la mente. Pon tu mente en blanco. Esto al principio resulta difícil, pero con practica conseguirás hacerlo en cualquier momento y lugar. Cierra los ojos, y visualiza que estas frente a una pared inmensa pared blanca, visualiza que esa pared no tiene limites que tu puedas ver. Repite mentalmente pared blanca, mente en blanco. Muy probablemente tu mente se irá de ahí, permítelo y cuando te des cuenta, empieza de nuevo a visualizar que te encuentras de nuevo frente a esa inmensa pared blanca y repite mentalmente.

Realiza ejercicios en cualquier momento y lugar, juntos o separados.

Recuerda, te cuidas para cuidar y seguir dando lo máximo. Te necesitamos, y necesitamos que te cuides para que puedas seguir, como hasta ahora, salvando vidas.

Y para todos lo que quieran ayudar a nuestros médicos y profesionales sanitarios, quedarnos en casa, es la mejor opción actualmente para la contención del COVID-19, y la consecuente descongestión del colapso que esta sufriendo el sistema sanitario en España. Y hacer cosas para facilitar o promover que las personas que nos ayudan y nos facilitan los servicios básicos (personal sanitario, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, y personal que trabaja en el sector de alimentación), tengan los medios de protección individual adecuados y suficientes, además de facilitarles el trabajo al que se enfrentan.

Psicóloga Carmen Martín        Testimonios           La consulta

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